
Si te pasas el día fumando bombas, habrás notado cómo tu tolerancia aumenta: cada vez cuesta más notar el efecto, sube el gasto mensual en hierba y con él la frustración. Has entrenado tanto que los petas ya no te pegan igual. Sigue estos consejos y vuelve a vivir los ciegos con la misma intensidad de siempre.
1. Elige la variedad correcta
Escoger bien la variedad es uno de los tips más importantes. Las sativas producen ganas de actividad, mientras que las índicas dan una sensación de somnolencia y pasividad. El apalancamiento cuando fumas la misma variedad muy seguido es real: lo mejor es ir probando distintas hasta dar exactamente con la que buscas.

2. Pasa al THC en otros formatos
Puede que de un porro no notes el subidón, pero si cambias de formato la cosa cambia. Desde comestibles hasta hachís o extracciones, las formas de consumir marihuana son infinitas. Si quieres una manera fácil de ponerte ciego, hazte una infusión con leche entera y un par de cogollos, y disfruta del viaje sin combustión.

3. Come comida real
No nos engañemos: tu cuerpo es tu vehículo y tienes que darle el mejor combustible; los munchies no deberían pasar del 20 % de tu dieta. Basar la alimentación en alimentos reales y variados es clave para tu salud y para asimilar el THC en todo su esplendor. Además, hay alimentos como el chocolate negro, el mango, el brócoli o las nueces que actúan como potenciadores: sintetizan de forma eficaz los endocannabinoides y sus receptores, y elevan el ciego hasta el cielo.

4. Haz deporte al menos 3 veces por semana
Las ventajas del ejercicio son innumerables: te sentirás más feliz, fortaleces músculos y huesos y ganas energía. Pero hay un motivo extra para el fumeta: la grasa corporal es donde el THC se absorbe y almacena, y si su liberación es lenta, baja la calidad del colocón. Un buen plan de comidas y una rutina de ejercicio 3 o 4 veces por semana reducen tu grasa total: estarás más en forma, de mejor humor y, sobre todo, más colocado gracias a un índice de grasa más bajo.

5. Date un descanso y baja tu tolerancia
Si probaste todo lo anterior y sigues sin sentir ese colocón agudo, quizá sea el momento de darse un respiro. La planta puede alegrarnos la vida de mil formas, pero no soluciona un problema emocional (a veces incluso lo magnifica), así que sé honesto contigo mismo sobre tu consumo de los últimos meses. Empieza probando un día sin consumir y, si te ves fuerte, fíjate un par de semanas o incluso meses de abstinencia. Cuanto más alargues el parón, más te volverán a pegar los porros, más disfrutarás y menos dinero gastarás. Se estima que hace falta alrededor de un mes para que los cannabinoides abandonen el organismo.

Nosotros hacemos un descanso de tolerancia de un par de meses todos los años y los resultados son cojonudos. ¿Os atrevéis a hacer descansos de tolerancia? Contadnos qué trucos os funcionan cuando decídis hacer un parón.
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