
Cada persona es un mundo, y cada uno pone en práctica su ritual favorito al abrir un ojo por la mañana.
Hay quien se levanta y se va a hacer running, hay otros que meditan o practican yoga, y otros que se toman un vaso de agua tibia con limón.
Nosotros somos más de lo que se conoce como wake and bake: nos levantamos y nos fumamos un buen cañón con el café.
Es un arte que ningún fumeta debería perderse, pero hay que saber hacerlo. Si te gusta fumar nada más despertarte pero sientes que te quedas fuera de juego después del primero, aquí van algunos trucos.
Líate el canuto la noche antes
Lo primero que vas a querer al despertarte es llevártelo a la boca, no ponerte a liar con los ojos medio cerrados.
Déjalo preparado en la mesita y pega la primera calada antes de abrir el ojo del todo. Una bandeja Mini en la mesita ayuda a dejarlo todo listo sin llenar la casa de restos.
Hidrátate nada más levantarte
Lo lógico sería hidratarse antes de darle los primeros calos, pero nosotros lo hacemos después. Cualquiera de las dos vale.
Lo importante es que bebas agua: vienes de ocho horas sin hacerlo, y la sequedad bucal no ayuda.
Combínalo con café
Un buen café y un buen canuto es una de las mejores combinaciones del mundo. Casan como un rioja con una cuña de manchego.
El efecto estimulante de la cafeína junto al efecto más sedante de la hierba da una sensación distinta: más profunda y más larga. Combina tu variedad y tu café favoritos y vuela.
Deja los munchies preparados
Igual que el canuto, el desayuno. Deja las tortitas hechas la noche antes para que cuando te entre el hambre arrasadora solo tengas que hincar el diente.
Levantarse a cocinar en pleno ciego matutino nunca ha salido bien.
Ponte música o tu serie
Ya estás hidratado, despejado, fumado y comido, y con todo el día por delante.
Es el momento de hacer lo que más te guste: esa playlist que te flipa, una sesión de series, un baño largo o directamente nada. Los días de mañanero son perfectos para convertir las horas muertas en un buffet libre.
Asegúrate de no tener nada que hacer
Aunque hay gente que fuma antes de trabajar, no es lo más recomendable. Y aquí está el truco que más cambia la mañana:
Si quieres mantener el ritual sin quedarte fuera de juego, tira de flores de CBD. Se lían igual, saben parecido y acompañan al café exactamente igual, pero no son psicoactivas: te levantas, te lo fumas y sigues funcionando.
Mucha gente lo resuelve así: CBD entre semana y lo otro el finde. Y de paso te dura el doble.
Ventajas del mañanero
- Despejas y desperezas el cerebro por la vía agradable
- Contrariamente a lo que muchos dicen, potencia según qué actividades físicas
- Bloquea el estrés al empezar la jornada
- Disfrutas el triple de la primera comida del día
Desventajas, que también las hay
- Es un hábito caro: si fumas desde por la mañana, prepara una parte importante del presupuesto
- Tu tolerancia sube más rápido y acabas necesitando más para lo mismo
- Puedes notar el bajón a mediodía o por la tarde
Esas dos últimas son justo las que el CBD ayuda a esquivar, porque no genera la misma tolerancia.
Si te gusta fumar por la mañana pero no has encontrado el equilibrio para seguir siendo funcional después, prueba estos consejos y danos tu feedback.
En otras noticias, pásate por La guía del fumeta para ver el resto de artículos.