
¿Vives con más gente y te pelas de frío cada vez que sales a fumarte un leño? Si compartes piso, vives con tu pareja o sigues en casa familiar y no se puede fumar dentro, el olor es el problema. Aquí van 4 consejos básicos para controlarlo y fumar en casa siendo considerado con quien convive contigo.
4 consejos básicos para fumar en casa sin que huela

1. Aprovecha la ley de las corrientes
No nos lo inventamos: la física dice que el aire caliente tiende a subir y el frío a bajar, porque las moléculas están más juntas (y pesan más) cuanto más frías. Por eso, al abrir una ventana en invierno, el aire frío entra por abajo y el caliente sale por arriba. Así que en invierno conviene fumar hacia la mitad superior de la ventana, y en verano al revés. Deja un solo punto de entrada y salida de aire y listo.

2. Tapa con toallas la parte inferior de la puerta
Como decíamos, la clave es dejar una sola vía de aire para que el principio físico funcione. Usa toallas para cubrir la rendija inferior de la puerta y evitar que el humo se escape al resto de la casa.

3. Un poco de desodorante en el marco de la puerta
Si la habitación es pequeña, un desodorante fuerte en el marco exterior de la puerta ayuda a que no se cuele el olor al pasillo. Un truco sencillo que remata el plan.

4. Remata con incienso
Si has seguido los pasos anteriores, tu habitación no debería oler prácticamente a nada. Pero si la merca era fuerte y aún percibes algo, enciende un incienso y borra el último rastro.

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