
El CBD lleva unos años de moda y, como todo lo que se pone de moda, arrastra un montón de bulos. Que si coloca, que si es lo mismo que el THC, que si todo es igual… Vamos a separar el grano de la paja con los mitos más repetidos.
Mito 1: “El CBD coloca”
Falso. El CBD no es psicoactivo: no te pone High, no te deja el ojo rojo ni te manda al sofá. El que coloca es el THC. Lo explicamos a fondo en qué es el CBD y en qué se diferencia del THC.

Mito 2: “El CBD y el THC son lo mismo”
Tampoco. Son dos cannabinoides distintos de la misma planta. Se parecen en aspecto y aroma, pero el THC coloca y el CBD no. Misma familia, comportamiento opuesto.
Mito 3: “El CBD nunca da positivo en un control”
Cuidado con este. Las flores y los aceites full spectrum llevan trazas de THC (por debajo del límite legal), y los controles de drogas detectan THC, no CBD. Así que no es algo que podamos garantizar: si te vas a hacer un control, tenlo en cuenta.
Mito 4: “Todo el CBD es igual”
Ni de lejos. Cambia según el cultivo (invernadero, interior o hidropónico), la concentración, el formato (flor, hachís o aceite) y si es full spectrum o aislado. Por eso te echamos un cable para elegir en la guía de flores y en la de aceites.

Mito 5: “El CBD es solo cosa medicinal”
Aquí nosotros no entramos: no le atribuimos ninguna propiedad. Lo que sí es cierto es que un montón de gente lo consume simplemente por el sabor, los aromas y la experiencia de la planta sin el subidón del THC. Ni más ni menos.
Mito 6: “El CBD no sabe ni huele a nada”
Qué va. La flor de CBD huele y sabe a cannabis, con sus terpenos marcando cada variedad: más cítrica en la Mandarin, más terrosa en la Diesel… El porcentaje no lo es todo; el aroma lo pone el cultivo.
En resumen
El CBD no coloca, no es lo mismo que el THC, no todo es igual y, sobre propiedades, mejor no fiarse de lo que se dice por ahí. Si quieres probar con conocimiento, pásate por la sección de CBD. ¿Habías oído alguno de estos mitos?