
Si ya controlas las flores de CBD y quieres probar algo más concentrado, el hachís de CBD es el siguiente paso. Te contamos qué es, en qué se diferencia de la flor y qué tipos hay para que sepas cuál pedir.
Qué es el hachís de CBD
El hachís es la resina de la planta prensada. En la flor, esa resina está en los tricomas, esos “pelillos” cristalinos que recubren el cogollo. El hachís de CBD se hace separando esa resina del cáñamo y prensándola en bloque, con el THC por debajo del límite legal. ¿El resultado? Un producto más concentrado que la flor, con un sabor más intenso y terroso.

En qué se diferencia de la flor
La flor es el cogollo entero; el hachís es solo la resina, prensada. Por eso el hachís concentra más y el sabor es más potente. También se prepara distinto: en vez de ir solo, se suele desmenuzar y mezclar. Si aún no tienes claras las flores, lo vemos en nuestra guía para comprar flores de CBD.
Los tipos de hachís de CBD que tenemos
Morocco Hash: el clásico estilo marroquí, rubio y maleable, de sabor suave y especiado. El comodín para empezar.
Afghan Hash: estilo afgano, más oscuro, denso y aromático, con ese punto terroso más marcado.
Lemon Mousse: textura más cremosa y un perfil cítrico fresco, para quien busca algo distinto.
3x Filter: triple filtrado, más depurado y limpio de sabor.
Charas CBN: charas artesanal que, además de CBD, lleva CBN, un cannabinoide distinto presente de forma natural en el cáñamo.

Cómo se consume
Lo habitual es desmenuzarlo (a mano o con un poco de calor suave) y mezclarlo con tu flor a la hora de liar. Va de lujo con nuestro material para liar: papel, tips y bandeja. Como siempre, no le atribuimos ninguna propiedad; te contamos qué es y cómo se usa, lo demás a tu criterio.
¿Hachís o flor?
Si quieres algo concentrado y de sabor intenso, hachís. Si prefieres la experiencia de la flor de siempre, tira de flores. Y si no te va fumar, están los aceites. Todo junto en la sección de CBD.