
Hacer una buena sentada con los colegas siempre ha sido un buen plan. Hoy en High As te contamos cómo crear la atmósfera perfecta para que salga redonda.
La iluminación es clave
Que la luz influye en el estado de ánimo no es ninguna novedad, hay estudios que lo corroboran.
Tener lámparas de luz cálida bien distribuidas por el salón es clave para crear la vibe correcta. Sé un buen chamán de ceremonias e ilumina el fumadero como dios manda.
Evita esas luces frías y blancas de bar cutre. Es mejor encender unas velas y crear una atmósfera en la que todo el mundo se sienta cómodo.
Espacio cómodo y, a poder ser, con luz natural
Si hay luz natural mucho mejor: fumar con sensación de amplitud y con el sol pegando en la cara es un placer. Un porro al sol, dos porros son.
También es importante que haya sofás suficientes para todos tus hermanos fumetas. Incluso tener camas libres está bien: todos tenemos un colega que se queda sopa después del primero.
Compra munchies como si no hubiera un mañana
Ya lo sabes: el hambre empieza a apretar desde que matas la primera chusta.
Es clave tener comida de todo tipo, aunque lo que no puede faltar es azúcar. Estas sentadas son como un buffet libre: quien se haga más porros gana.
Nunca sabes si te va a entrar el amarillo, así que mejor tener siempre algo a mano para jamar.
Música o, en su defecto, películas
Una sentada es una experiencia de los cinco sentidos.
Ya tenemos solucionado el papeo, la iluminación y unos cuantos sofás cómodos. Ahora toca distraer a tus invitados con movidas audiovisuales.
Hay pelis de fumados muy míticas, pero si te parece un coñazo decidir qué ver, simplemente enchufa una buena playlist y olvídate.
Que no te falte nada del kit
Tener todos los demás factores controlados y quedarte sin papel o sin mechero es como ir a jugar una pachanga y olvidarte el balón.
Si vas a ser el anfitrión tendrás que estar preparado. Te dejamos mecheros, grinders, papel, tips, bandejas y ceniceros para que seas el maestro de ceremonias perfecto.
Y si vas a montar la sentada de cero, el 420 Pack lleva papel, tips, grinder, dos mecheros y las tres bandejas. Con una bandeja grande en la mesa, además, dejas de perder material entre cojines.
Piensa en los que no quieren acabar fritos
Un detalle de buen anfitrión que casi nadie tiene en cuenta: no todo el mundo quiere el mismo nivel.
Siempre hay alguien que conduce, que madruga al día siguiente o que sencillamente prefiere no ponerse. Tener a mano unas flores de CBD permite que esa persona se líe uno y siga en el plan sin quedarse fuera de juego.
Es la diferencia entre que se vaya a las once o que se quede hasta el final.
Asegúrate de hacerla con gente de tu misma vibe
Este consejo parecerá una obviedad, pero es importante. Si te juntas a fumar con tus colegas de siempre es porque sois todos de la misma energía.
Mucho cuidado con a quién invitas: mezclar gente de grupos distintos es un marrón que puede tirar por tierra todo lo que habías hecho bien antes.
Selecciona bien a los que van a formar parte del ritual y evita temas complicados como política, religión o fútbol.
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